El cliente del Mes
Impresiones de un Viaje a Turquía Entre el día 1 y el 13 de octubre de 2006 hemos realizado un viaje a Turquía 6 personas (tres matrimonios) españoles. El viaje ha consistido en una estancia de 6 días (6 noches) en Estambul, tres días (3 noches) en Capadocia y tres días (dos noches) en la costa del Egeo, con visitas a Afrodisias, Hierápolis y Pamukkale (un día) y Éfeso (un día), para volver finalmente a Estambul y pasar allí una noche antes de regresar a España. Los servicios que contratamos con Adelphia Tours a través de Internet, mediante mensajes de correo electrónico en español, fueron el hotel de Estambul (seis noches en el Hotel Sultanhan y una –la última– en el Hotel Richmond), los traslados aeropuerto-hotel-aeropuerto en Estambul y un “paquete a medida” de circuito por Anatolia basado en el programa “Highlights Triangle” que la agencia ofrece en su página web con algunas modificaciones propuestas por nosotros y aceptadas por la agencia. Los billetes de avión de Madrid a Estambul ida y vuelta los obtuvimos en la web de la Compañía Iberia y la estancia en Estambul, aparte de lo reseñado anteriormente respecto de hotel y traslados, nos la organizamos por nuestra cuenta. La primera cuestión importante que se puede plantear es ¿por qué contratar con una agencia turca lo que se puede resolver en España, donde existen cientos de ofertas de viajes a Turquía? La respuesta es que las agencias españolas ofrecen programas muy poco flexibles. Por ejemplo, raramente se pueden establecer a voluntad los días de permanencia en Estambul, a no ser en viajes que incluyan exclusivamente esta ciudad; lo mismo es aplicable a Capadocia, donde es muy difícil encontrar ofertas de más de dos noches de estancia; finalmente, los circuitos por Anatolia, incluso los que se anuncian “en avión” suelen incluir maratonianas jornadas de autobús, como Capadocia-Konya-Pamukkale (más de 700 km) que aparece en la inmensa mayoría de las ofertas. Después de dar muchas vueltas, tras descubrir en Internet Adelphia Tours y tener unos contactos iniciales con el Sr. Mehmet Semih Sen, concluimos que la oferta que nos hacía satisfacía nuestras expectativas y era económicamente muy razonable. Puesto que no teníamos ninguna experiencia previa de trato con la agencia, preguntamos en la Oficina de Turismo de Turquía en Madrid, que nos remitió a la página web de la Asociación de Agencias de Viaje Turcas “Tursab” indicándonos que si la agencia estaba registrada en Tursab era totalmente fiable. La organización del viaje y los servicios prestados por Adelphia Tours han sido muy satisfactorios. Yendo por partes, y empezando por los hoteles, el primero de Estambul (Sultanhan) ha sido un completo acierto. Buscando en Internet, no aparece en muchas páginas, ni en muchas ofertas (creo que es relativamente reciente) pero es una maravilla. Tiene una localización excepcional, en una semiesquina de la calle Divan Yolu, a unos 200 m. de la plaza Sultanahmet (Santa Sofía, Mezquita Azul, Cisterna Basílica, Hipódromo, Palacio Topkapi un poquito más allá) y a otros 200 m., por el otro lado, del Gran Bazar, Çemberlitas (Hamam), Plaza Beyazit (mezquitas Nuruosmaniye y Beyazit, etc). Si quiere uno salir de este barrio, el tranvía se toma en Divan Yolu, casi a la puerta, y le lleva al puerto Eminönü (ferries), a Dolmabahçe, al Tünel para ir a Beyoglu,…). Además, el hotel es precioso, con una decoración, en el hall, en los pasillos y en las habitaciones, a base de tejidos antiguos otomanos, realmente magnífica. Los muebles son de calidad y buen gusto y las habitaciones, muy confortables (quizá nuestro cuarto de baño era un poco pequeño). El desayuno era muy completo y apetitoso y la terraza tenía unas vistas excepcionales. El de Capadocia (Hotel Kayadam, en Urgüp) era “troglodítico”, es decir, las habitaciones eran cuevas excavadas en la roca. La experiencia fue muy interesante, porque las habitaciones, además de preciosas, eran muy completas (excepto el armario excesivamente pequeño de una de ellas). El hotel sólo tenía siete habitaciones y andaba permanentemente por allí la dueña, una elegante y amable señora. Al estar en la ladera de la colina, el hotel estaba organizado en terrazas, y en la mayor de ellas había unas mesas donde tomar el desayuno (completo, agradable; ¡un día nos puso fresas con almíbar!) y donde contemplar la puesta de sol por la tarde con un té o con una cervecita con pistachos. El único problema era tener que bajar a la plaza del pueblo para cenar; la subida posterior se hacía un poquito dura. Para las visitas a Pamukkale y Éfeso estuvimos alojados en Kusadasi, en el Hotel Kayhanbey, con una localización excepcional, a pie de puerto, con vistas muy bonitas y a dos pasos de los restaurantes de pescado y de la zona de las compras. Las habitaciones eran grandes y bien dotadas, con terraza con vistas al mar. El desayuno era más flojo que en los otros sitios. En general, el hotel estaba un pelín descuidado en detalles no fundamentales. Finalmente, el segundo hotel de Estambul (Richmond), donde sólo pasamos una noche, estaba situado en la calle Istiklal, en Beyoglu. Para los que les guste esta localización (nosotros preferimos la zona de Sultanahmet), el hotel estaba también muy bien de instalaciones y el desayuno fue estupendo. La forma de organizar el circuito por Anatolia ha resultado muy bien. Adelphia ha subcontratado con agencias locales. Hemos tenido furgonetas de 12 plazas (Ford, Volkswagen o Mercedes) para todos nuestros recorridos, con guía y conductor a nuestra disposición. Hemos hecho en avión, con Turkish Airlines, los desplazamientos Estambul-Capadocia (Kayseri), Capadocia-Esmirna y Esmirna-Estambul. En todos los aeropuertos nos han ido a recoger. Todos los días de circuito hemos tenido el almuerzo incluido, en buenos (y bonitos) restaurantes. No nos han abrumado con visitas comerciales; en Capadocia vimos (brevemente) una fábrica de alfombras (que resultó interesante, porque era una escuela de artesanos) y en Éfeso, cuando habíamos terminado todas las visitas, sin prisas, la guía nos propuso completar el tiempo hasta la hora del avión en una fábrica de piel (con desfile incluido, muy divertido) y en otra de cerámica. En Capadocia hemos visto las ciudades más interesantes, hemos trepado por el “castillo” (casas en la colina) de Çavusin, hemos bajado a las dos ciudades subterráneas mayores (Kaymakli y Derinkuyu) y hemos hecho un poco de senderismo por el Valle Rojo/Rosado y por el Valle de Ihlara. También, por nuestra cuenta (aunque el guía nos facilitó los trámites), hicimos un vuelo en globo, precioso. Como inconveniente, el guía (simpático, campechano) no estaba muy motivado por los aspectos artísticos y echamos de menos la visita a algunas iglesias más de las que vimos en Göreme y en Ihlara. Las dos excursiones desde Kusadasi fueron formidables, con guías (mujeres en este caso) muy preparadas. El inconveniente fue que la de Afrodisias/Hierápolis/Pamukkale no hablaba español, pero la chica lo compensó con una dedicación y un interés absolutamente excepcionales. Afortunadamente, yo pude traducir del inglés sus explicaciones. Ciertamente, esto podría haber sido un inconveniente muy serio; hay que decir que Adelphia Tours nos pidió todo tipo de disculpas por no haber podido proveer un guía en español para ese día. La guía de Éfeso (ya en español) nos brindó una visita estupenda. En resumen, sin desdeñar los inconvenientes mencionados, todos de importancia menor, el viaje ha resultado enormemente agradable, por supuesto sobre la base de que Turquía es un país fascinante. Pero, precisamente por la grandeza del lugar a visitar, merece la pena contar con una organización bien preparada y, en la medida de lo posible, adaptada a lo que uno espera conseguir del viaje. Esto, exactamente, es lo que hemos conseguido de nuestra agencia turca “Adelphia Tours”. Mr. F. Javier Medina Madrid, Spain |